21 diciembre 2006

"Rule of Rose"


Tiene 19 años, se llama Jennifer y cuando baja del autobús siguiendo a un niño que le ha regalado un cuento, no sabe que acaba de llegar al infierno. Éste tiene forma de orfanato, se llama Rose Garden y no lo habitan diablos con cuernos, sino niños de aspecto entrañable y mente perversa. Las escenas de terror se suceden. Un grupo de pequeños huesudos apalea un saco ensangrentado en el que parece haber alguien dentro, protagonizan persecuciones con palos y cuchillos, una joven enterrada viva que, si consigue escapar, será asaltada y mordida por varios niños hasta acabar con su vida. Así es Rule of Rose, el nuevo videojuego de Sony para la PlayStation 2 ambientado en un pueblo de Inglaterra en los años 30. Entre sádico y erótico, el juego, catalogado como survival horror, no es nuevo en el mundo de los videojuegos. Lo que ocurre es que aquí los protagonistas son niños, personajes de retorcida maldad que se deleitan tanto con la violencia física como con la psicológica. Italia fue el primer país en dar la voz de alarma. Una portada de la revista Panorama ha hecho que las delegaciones americana y europea de Sony hayan decidido detener la distribución. Tras el revuelo por la escenas de violencia, sadomasoquismo y lesbianismo del juego, la Comisión Europea está estudiando promover un código de conducta voluntario para la industria. En España, Proein anunció la distribución en octubre y, tras varios retrasos, mantiene diciembre como fecha de venta. Pero ni ellos ni la página oficial de PlayStation dicen nada al respecto. Los que sí han hablado son los creadores del juego, el director de Punchline, Shuji Ishikawa, y el productor de Sony Yuya Takayama. Su explicación es que el juego no es para niños, sino para adultos. Según Ishikawa, «queríamos mostrar lo aterradores que los niños pueden ser para los adultos». Takayama insiste: «Así son los niños siendo niños sin el filtro de la culpa o el pecado». Ninguno de los dos tiene hijos, pero aseguran haberse inspirado en los hermanos Grimm. Cabe preguntarse qué cuentos les contaron de niños.

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Este videojuego me recuerda la adaptación fílmica de la historia "Otra vuelta de tuerca" del británico Henry James, cuyo guión corrió a cargo de Truman Capote y el personaje principal, Miss Giddens, lo interpretó de manera genial Deborah Kerr. "The Innocents", aún en blanco y negro, ambientada en una Inglaterra victoriana, en una casa de campo, dos hermanos: niña y niño, cuasi poseídos por los espíritus atormentados de su anterior institutriz y uno de los trabajadores de la casa. Al final te queda la duda de si es real la posesión o todo es una obsesión por parte de una casi desquiciada Miss Giddens.

Siempre los niños, como tales, resultan más terroríficos, amparados en una dulzura o una inocencia que muy pronto pierden pero que pocos son capaces de descubrirlo. Es como si se pudiese aceptar más un caramelo envenenado que el simple cianuro vertido en una copa o en un café. No olvidemos a esa terrible Samara (Sadako en la versión original japonesa) protagonista de la película "The Ring" o el niñito de "Pet Sematary", Gage, que vuelve de la tumba como un zombie tierno que nadie se atreve a matar. Y en el número uno del Top Ten no olvidemos que se encuentra Damian, el niño diabólico de "The Omen", la versión original que este año cumplió su 30 aniversario.

Aquí les dejo el trailer del juego "Rule of Rose" y el video del grupo alemán Oomph "Augen Auf" que me apetecía ponerlo pues es uno de mis favoritos y va mucho con la temática de esta entrada: niños siniestros, niños malvados.





2 comentarios:

Korkuss dijo...

Oye, soy fan!! Nunca había oído hablar del juego, pero suena increíble!

No habrá versión para 360???

Besos!!!

Mendi Destruction dijo...

Adoro los survival horrors que te enganchan al mando y te asustan como deberían hacerlos los filmes catalogados de "peliculas de miedo". Yo tampoco tenía ni idea de ese juego (cierto es que hace mucho que no busco una nueva adquisición, ya que tras la saga de Silent hill, poco bueno he descubierto)

En fin, veremos en que acaba esto y si nos dejarán comprarlo o no.

Besos!