28 abril 2009

Visiones apocalípticas


Si mi abuela aún viviera, estoy segura que hubiese dicho que el fin el mundo está próximo. Que lo que está ocurriendo en mi tierra respecto a la influenza que muy pronto pasó a ser gripe porcina, son las señales de que el Apocalipsis no tarda en manifestarse: dos jinetes de los cuatro del Apocalipsis (peste y muerte) abriéndose paso entre un mundo descreido y sin temor de Dios. Que el Señor nos coja confesados...

Mi abuela, como un enorme porcentaje de la población mexicana, son (o eran, en el caso de la madre de mi padre) creyentes a morir: según las cuentas del Vaticano son católicos el 88 por ciento de los 102 millones de habitantes de todo el país. Pero por muchos rezos, confesiones de última hora e inclusive misas que han sido suspendidas al público pero realizadas a puerta cerrada y emitidas por megafonía para que los fieles las siguiesen fuera de los templos o en todo caso, emitidas por tele y radio, el de allá arriba no parece compadecerse.

Y los medios de comunicación, a pesar de que quizá sólo hacen su trabajo, están aumentando la psicosis emitiendo boletines informativos y/o alarmistas a diestra y siniestra (sobre todo la tele). Mi padre y muchos amigos me comentan que están hartos de todo este sanquintín. Que si bien es cierto que se mantiene la situación de emergencia y que al parecer está aumentado el número de muertos (aunque una amiga me comenta que nadie ha visto cadáveres ni datos fidedignos y sin embargo otra amiga me comenta que el hermano de un compañero de trabajo murió por estas causas en plena Semana Santa...) la población está haciendo lo que puede. Mucho hemos visto por la tele que toda la gente, al menos en el DF, llevan cubrebocas, que se ha respetado la suspensión de clases hasta el 6 de mayo (apenas ayer han informado que no sólo los colegios del DF sino todos los del país) y que como si se tratase de una peli de zombies (28 Days Later, por ejemplo) el pasado fin de semana, las principales avenidas del DF lucieron vacías, tras la recomendación de parte de las autoridades sanitarias de permanecer en casa y no acudir a lugares donde hubiese grandes concetraciones humanas. Los partidos de fútbol de liga se jugaron a puerta cerrada, las salas de cine cerraron sus puertas, lo mismo que los teatros e inclusive museos, bares y restaurantes. Todos me comentan que aquello era impresionante. (Aquí un video)

Siendo México un país tan grande donde no sólo ocurre una situación de emergencia como la gripe porcina sino que siguen su curso los males de siempre: ajustes de cuentas entre narcotraficantes (con asesinatos de policías e inocentes, incluidos, claro), racionamiento del agua en el DF porque el sistema que la surte está siendo reparado cada semana (quizá en un intento de exprimir hasta la última gota de los mantos acuíferos que ya no dan para más), la crisis económica en todo sus esplendor, etc., las noticias vuelan, sí, pero con diferentes versiones. Mi padre me comenta que tal parece que de las fronteras hacia afuera se dicen más cosas y se dan a conocer más detalles o, en el peor de los casos, se tergiversan un poco, comparadas con la información nacional. Un ejemplo: quizá sólo me pasó a mí, pero yo no me enteré del origen de todo esto hasta que lei un periódico gringo donde se comentaba que el 13 de abril pasado había muerto la primera víctima de la gripe porcina en el sur de México. Uno más: aquí se ha dicho que esta enfermedad no es mortal, siempre y cuando se detecte a tiempo, y sin embargo en mi tierra hasta apenas ayer o el domingo (después de varios días con los nervios a flor de piel) se confirmó que no es mortal, que no había por qué preocuparse si alguno estornudaba o tenía molestias en la garganta. Aunque, eso sí, hay que evitar los besos y saludarse de mano y antes las primeras molestias, acudir a los centros de salud. (10 acciones ciudadanas contra la influenza)

El problema que yo veo, conociendo cómo se cuecen las cosas en mi tierra, es que seguro los centros de salud (dudo que eso ocurra en los hospitales privados donde al parecer están muy campantes y sin apenas pacientes) están desbordados y es factible que alguien con verdaderos síntomas de gripe porcina se les escape. No es una posibilidad muy remota. Y a pesar de que el primer caso de muerte se registró en el sur del país, hasta hace apenas unos días sólo el DF, el Estado de México y el estado de San Luis Potosí se consideraban los únicos lugares contagiosos. Sin embargo, tarde que temprano han habido más víctimas en otros puntos del país y yo me pregunto sobre los casos de los extranjeros que ya están infectados pues sólo informan que han ido a México pero nunca dicen exactamente en dónde han estado. Otra pregunta del millón: ¿cómo se contagiaron los primeros casos en mi tierra? Todos señalan que la epidemia ha surgido en México, pero nadie ha dicho con certeza cómo empezó. Lo cierto es que dicen que no se transmite comiendo carne de cerdo pero que es mucho más virulenta que otras porque es una cepa que reúne la gripe aviar, la porcina y la humana. (Gripe porcina)

Algo más que se comenta a nivel ciudadano es que si bien el gobierno está haciendo todo lo que está al alcance de su mano, los antivirales y antigripales han desaparecido de las farmacias y no hay esperanza ni fecha para reponerlos. Un biólogo amigo de unos conocidos míos ha comentado que la desinformación está a la orden del día: a la gente les han grabado a fuego que usen los cubrebocas y vale, lo respetan, pero lo que no les han dejado claro que hay que cambiarlos frecuentemente porque todos tiene un tiempo de vida útil. Además, el cubrebocas sólo es útil para no arrojar una gran cantidad de secreciones al aire con posibles virus y si se inspira aire con cubrebocas cerca de alguien que tose o estornuda a través de otro cubrebocas tienes un riesgo de 35% de contagio.

Otro detalle más: La OMS desde hace mas de 5 años estima una epidemia de influenza mundial, sólo que las estimaciones se esperaban del virus H1N5 a partir de las aves, es decir un virus mutado que infecta a aves y muta adquiriendo propiedades para infectar a los humanos, lo raro que pasa en México es que no se conocía en ningún lado del mundo el virus de influenza porcina que infectaba al humano.

Por el momento (y ruego a los dioses para que así siga) mi familia y la mayor parte de mis amigos (que han tenido la amabilidad y/o la facilidad de responder a mis mails) se encuentran bien aunque angustiados (y en muchos casos hartos) por la psicosis.

Ya veremos qué pasa.


PD: Por cierto, como si no fuera suficiente, ayer cerca de las doce del mediodía, tembló en el DF: un sismo de 5.7 grados en la escala de Richter con duración cercana a los dos minutos O_O


Aquí la cobertura especial que hace el periódico El Universal


Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis versión mexicana en cartoné para Día de Muertos

1 comentario:

vidalchu dijo...
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