13 septiembre 2007

It's a long way to the top... vaya que sí

Hace cosa de algunos años, si me hubiesen preguntado cómo me imaginaba a mi/mis hijo/os, seguro que no habría sabido qué responder. Yo nunca fui como Susanita, la personaje de Mafalda, hahaha, ni nada remotamente parecido. Pero lo único claro que tenía (si es que en cosa de niños hay ideas y/o conceptos "seguros") es que trataría de criarlo por el buen camino de la música, la mentalidad abierta, la sana y productiva imaginación, la pasión por la lectura, el buen corazón y la inteligencia suficiente para salir adelante sin hacerse daño a sí mismo ni a los demás. ¿Sueños guajiros?, no, no lo creo. Lo cierto es que uno va aprendiendo en el camino, por más que te aconsejen, leas, preguntes y no aprendas (ni quieras) experimentar en cabeza ajena, menos aún si eres tan terca como esta que les cuenta sus cuitas como madre, jejeje.

Hubo alguien por ahí, perdido en el cibermundo (aunque nos conocemos y nos tratamos demasiado en persona con todos los descalabros emocionales que eso provoca) que al conocer mi estado de buena esperanza como tienen a bien llamar aquí a los embarazos, me preguntó si es que pensaba criar un monstruito-darkie... Sobra explicar con qué cara miré la pantalla luego de leer semejante sandez. A ver, que eso de que yo born to darkness desde mi más tierna adolescencia y haber pasado (ahora lo acepto honrosamente, hahaha) por varias facetas en esto del mundo gótico como quiera entenderse, no significa que quiera perpetuarlo forever and ever con mi descendencia ni mucho menos. Tuve una faceta muy azotada, otra donde me regocijé de lo lindo, una más donde deseé nunca haber conocido los bajos fondos de tal tendencia estética (en su mayor, mayorísima parte) que mucho tenía de hueca y poco, muy poco de cultural y otra, la más satisfactoria, donde conocí gente que vale la pena y viví muy buenas experiencias... Todo eso a lo largo de poco más de quince años. Después, la misma vida se ha encargado de dejarme claro cuál es mi senda y justo ahora me encuentro muy agusto con todo lo que me rodea, me conforma y me llena. Así que, me parece que hasta aquí queda claro que el Happy Demon no será un vampirit, ni su cuna fue negra, ni los pañales de terciopelo, ni demás tonterías por el estilo.

Toda esta disertación, hahahaha, la he soltado porque desde la semana pasada hemos comenzado una nueva etapa: la andadura escolar de Happy Demon. Desde el lunes 3 está yendo a la guardería (en el mejor de los casos, aquí la llaman Escuela Infantil) y casi a punto de terminar la segunda semana puedo decir que ahí vamos, que ambos nos estamos adaptando y que espero que mi nano siga caminando con buen pie por esa senda que durará largo, largo tiempo :P

Por otro lado, las vacaciones sirvieron para que al fin su pequeño vocabulario se ampliara o en todo caso, para que al fin nos diga "mamá" a su madre y "papá" a su padre, que antes a ambos nos llamaba "papá, papá, papá", hahahaha. Y nope, damas y caballeros, que la lengua sigue comiéndosela el gato (qué gore me sigue sonando eso) y Happy Demon no suelta prenda. Parlotea mucho, inclusive dice cosas que acompaña con movimientos de manos y brazos, pero no entendemos a ciencia cierta qué rayos nos intenta explicar. Otras veces los hemos pillado canturreando, believe or not, hahahaha, como dirían en el programa de tele de Ripley. Y hablando de cantos y demás, he de confesar que eso de que hay memoria pre-nacimiento que sabe Dios cuándo se activa y/o se desactiva, cada día lo creo más factible. Resulta que Happy Demon tiene una canción favorita, algo que hemos descubierto hace cosa de dos o tres meses, sino es que desde hace más tiempo. Se trata de "It's a long way to the top (if you wanna rock and roll)" de los maestros de maestros AC/DC

Resulta que en el cuarto de baño, para evitar eso de la radio-ducha (aunque yo tengo una pequeña radio donde por las mañanas mientras me ducho y me arreglo escucho Rock&Gol) tenemos un radio-cassette que también reproduce cd's. Pues bien, he acostumbrado a Happy Demon a ducharse acompañado de música y lejos estamos de que sea con temas infantiles, hahaha. Por azares del destino, el cd que suele sonar con singular frecuencia es el que hicimos justamente como recuerdo del bautizo de Happy Demon (es que, la verdad, no nos veíamos dando el típico "bolo" que aquí no es con monedas sino con dulces (¿?) ni esos recuerditos de cerámica que quiere dar el pego de porcelana, hahahaha). Las canciones que lo conforman las elegimos entre mi marido y yo, con temas que le habíamos "dedicado" a Happy Demon por una o por otra razón, como aquella de "Wild Hearted Son" de The Cult, "Fortunate son" de los Creedence Clearwater Revival o la versión tan sencillamente perfecta de "Hoochie Coochie Man" de Eric Clapton (y cuya letra le va que ni pintada a Happy Demon, jejeje), entre otras. Casualmente, incluímos el tema de los AC/DC porque a mi marido y a mí nos gusta mucho y grande fue nuestra sorpresa, observar que Happy Demon bailaba o intentaba bailar cuando la escuchaba. Esto dio paso a que, debido a que manipula constantemente el radio-cassette, haya aprendido no sólo a encenderlo y a poner y quitar los cd's, sino que descubrió el botón de avance, y oh, sorpresa, ya lo hemos pillado buscando repetir la canción una y otra vez.

Al principio, creí que era casualidad, que Happy Demon se divertía pulsando varias veces el botón sin ton ni son, sólo para darse cuenta de la reacción que causaba su acción, pero nanay. Desde que regresamos de vacaciones (el 30 de agosto) el pequeñajo se empeña en que encienda la luz del baño y ahí se pone, dale que te pego una y otra vez al ritmo de AC/DC y como es un animalito de costumbres, hahaha, no podemos llevarnos el radio-cassette a otra habitación, porque él mismo lo desconecta y lo devuelve al cuarto de baño.

Yo no sé si es que a fuerza de tocar tanto a los AC/DC en esta casa hemos invocado el espíritu de Bon Scott (residente, desde hace varios años, del paraíso rockero que seguro debe tener algo entre celestial e infernal, hahaha), pero tenemos una pequeña grabación en video de Happy Demon a los nueve meses, sentado en su sillita para comer, tratando de moverse al ritmo de "Highway to hell" y ya el remate final es su cuasi pasión por otro de los temas clásicos interpretado por el primer cantante de esa genial y legendaria banda australiana que murió de manera poco decorosa: ahogado con su propio vómito mientras dormía la mona en el asiento trasero de un coche.

Cosa más raras las hay, jejeje, pero comprendan lo orgullosa que me siento de los incipientes gustos musicales de mi nano :) Y antes de que comienze como esas madres que cuentan tooodas las monerías de sus criaturitas y que siempre terminan aburriendo, hahaha, les dejo el video de "It's a long way to the top" filmado en 1976.

1 comentario:

Ariel dijo...

Como el no tiene crayolas unicamente negras? chin yo que esperaba que le mandaras pura ropa vampirezca a mi futuro niño jajajaja.

Creo que lo que tenga ese niño al final de su etapa de formacion ( dada por sus padres porque la formacion nunca termina) es muy buen gusto musical :D

Y pues uno que otro gusto adquirido de ustedes, ademas de la mente abierta a muchas cosas y pues eso es lo que importa.

Seguro le ira genial en el colegio jejej desde las fotos se ve que tiene carisma :D

Saludos