23 octubre 2010

Los Simpsons vs. Vampiretes ñoños




Como ya es costumbre, para celebrar estas fechas, la familia más descacharrante de Springfield nos deleitará con un especial de Halloween. El próximo 7 de noviembre, es el día señalado para emitir lo que podría convertirse en el programa más visto en la historia de los especiales de los Simpsons. ¿La razón? Que habrá un apartado que nos remitirá a esos vampiretes ñoños, castos y vegetarianos que todos conocemos ;-)




Sin caer en la parodia pura y dura, tal como la peli Híncame el diente, jejejeje, los guionistas han ideado al vampiro Edmund que es un nuevo estudiante que se integra a la clase de Lisa y pronto surge el romance entre ellos ;-) Edmund revela su identidad, a Lisa parece no importarle y como su amor resulta imposible, huyen juntos a Dracula-la-Land, no sin sufrir la persecución de Homer que quiere evitar que su pequeña sea merendada por ese chupasangre, hahahaha.

Una de las curiosidades (y que sólo por eso bien valdría la pena escuchar el especial en versión original) es que la voz del vampirete Edmund corresponde al actor inglés Daniel Radcliffe, mejor conocido como Harry Potter ;-) Desconozco la razón por la que no solicitaron la participación del propio Robert Pattinson. Al menos, hubiese servido para demostrar que no hay nada más sano que burlarse de uno mismo, hahahaha.

Aquí el avance que el canal Fox está emitiendo desde hace algunos días:









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22 octubre 2010

No costume, No candy




"No costume, No candy" - Swingin' Neckbreakers


Yeah the spooks come out tonight, it's time to trick or treat
You better answer your door, or find your pumpkin smashed in the street

I've got my costume and candy, and I'm ready for Halloween
But when I answer my door, you know I can't believe what I've seen

They got no costumes on, they got no makeup on their face
They're just a lookin like burglars with their flashlights and pillowcase

and I said :

(chorus)
Trick or Treat, smell my feet, give me somethin good to eat
No costume, no candy
no costume, no candy
no costume, no candy
from me

There are so many things that you could be on Halloween night
You could be a zombie, or you could be Frankenstein

If you're a cheap little sheet, you could be a ghost or a mummy
But when you come to my door as you are, let me guess, you're a dummy

(repeat chorus)

Masquerades on parade, what you gonna be on Halloween?
They got a million and one ideas down at the costume scene

It's not the trick or the treat, it's the sweets, these kids ain't hellbound
but with no costumes on, I'm afraid I'm gonna shut you out

(repeat chorus)

 

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Uno de los mejores temas que componen la antología que produjo Rob Zombie, en 1998, de canciones originales cuya temática gira alrededor de mi festividad favorita ;-)





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17 octubre 2010

Chupasangres on film





Debo confesar que no he estado atenta de cómo se han desarrollado las cosas en el Festival de Sitges de este año (espero con ansia el número de noviembre de la revista Fotogramas, jejejeje) pero ayer se han publicado los nombres de los diversos ganadores. Para sorpresa de muchos (y enfado, debido a que hubo abucheos) la peli alemana We are the night dirigida por Dennis Gansel, el mismo de The Wave, ha ganado el premio especial del jurado.

En el periódico El Mundo comentaron que esta peli "refleja las vivencias de cuatro vampiresas amantes del lujo en la noche berlinesa" O_O No hace falta explicar la cara que se me quedó luego de leer esto. Así que, antes que buscar información como tal, me puse a buscar algún trailer. Y lo primero que encontré fue esto (pinchar aquí) que sólo reflejaba algo así como un Sex and the City (casualmente son cuatro vampiras) versión chupasangres alemanas, hahahaha. Menos mal que seguí buscando y encontré otro trailer que es el que he colgado al principio de esta entrada pero tampoco fui capaz de recoger mi mandíbula que seguía en el suelo luego de la sorpresa :P Aunque si bien, cambia en cierta medida la primera impresión que te da aquello de las vampiras ricas que viven a tope la noche (nunca mejor dicho).

Poco después, bucando información sobre la peli, encontré esto:

‘We Are The Night’, pros y contras de ser una chupasangre

Siguen llegando películas sobre vampiros, unas criaturas muy atractivas, que dan mucho juego, pero de las que casi nunca se saca verdadero partido. ‘We Are The Night’ (‘Wir sind die Nacht’) es un film alemán dirigido por Dennis Gansel que intenta mostrar qué significa el vampirismo para una joven. Antes de ser mordida, Lena (Karoline Herfurth) no tenía vida, era una delincuente de poca monta que vivía de manera lamentable con su madre (a la que no soporta) en un barrio marginado. Después de su transformación, se convierte en una chica pija (durante un baño le crece un bonito pelo y se desvanecen los tatuajes y los piercings) que se lo pasa genial con sus nuevas amigas vampiresas, todo el día de fiesta.

“Podemos comer, beber y follar lo que queramos, no engordamos y no nos quedamos embarazas, somos lo que sueñan todas las mujeres”. Así es como vende el vampirismo Louise (Nina Hoss), la jefa del pequeño clan, enamorada perdidamente de Lena. También pueden trepar por las paredes, golpear con la fuerza de Superman y resistir las balas como si nada, algo útil si te enfrentas a matones y policías. Sin embargo, la protagonista descubrirá pronto que el camino elegido conlleva peligros y sacrificios, algunos tan fuertes que acaban convirtiendo su nueva vida en algo menos divertido de lo que pensó en un principio.

Si llegado a este párrafo te sigue interesando el film, enhorabuena, has encontrado justo lo que buscabas. Es un thriller diseñado como un largo videoclip, con el gancho de cuatro mujeres atractivas (es curioso que en el cartel no salga la más rellenita el grupo) luciendo su físico y haciendo esas cosas que se supone que hacen los vampiros. No hay nada nuevo ni imaginativo ni arriesgado en el film, pero está filmado con mucha profesionalidad, y orientado especialmente al público juvenil. Que un producto comercial como éste se haya incluido en la sección más importante del certamen es otra de esas decisiones que perjudican al festival, que se está convirtiendo (si no lo es ya) en poco más que una mera plataforma publicitaria, disfrazada de lugar de reunión para frikis del cine fantástico. (Juan Luis Caviaro, Blog de Cine, 15 de octubre de 2010)

Me temo que después de esto, no hay mucho más qué decir :P A ver si pronto le puedo echar un vistazo. Mera curiosidad malsana, hahahaha.

Por otro lado, desde hace algunos días están pasando por tele el trailer de la versión gringa de Déjame entrar y a pesar de que el propio director ha declarado que cuidó cada detalle, cada fotograma (hasta llegar al extremo de que la mayoría parecen un calco de la versión original sueca) a mí me sigue chocando mucho la protagonista rubita con cara angelical :P Aunque debo confesar que tengo curiosidad de ver cómo en esta versión se resuelven ciertos puntos "escabrosos" (pero muy importantes) de la trama.

Aquí el trailer en castellano:












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15 octubre 2010

The Batty Bat




"The Batty Bat" - The Count Von Count


In old Transylvania when I was a lad
Our castle was poor but we never were sad
We learned to be happy
Wed dance round the hall
And learning to count was the key to it all
By counting each count I knew just where to start
And one special step has stayed close to my heart

One two three, spread out the cape
One two three, twirl round the floor
One two three, left foot you swing
One two three, then start to sing
One two three, loud as you please
One two three, counting with ease
One two three, doing the batty bat
Batty batty bat batty bat batty bat batty bat
One two three count
Batty batty bat batty bat batty bat batty bat
Won't you dance with me doing the batty bat

So now in my own castle I can enjoy
This wonderful dance that I learned as a boy
I see just how wise was my whole family
They taught me to count and so now look at me
I'm counting and dancing and I swear that it's true
If you do the same you will be happy too

One two three, spread out the cape
One two three, twirl round the floor
One two three, left foot you swing
One two three, then start to sing
One two three, loud as you please
One two three, counting with ease
One two three, doing the batty bat
Batty batty bat batty bat batty bat batty bat
One two three count
Batty batty bat batty bat batty bat batty bat
Won't you dance with me doing the batty bat.



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Es octubre y hay algo en la atmósfera que no me deja pensar con mucha claridad, hahahaha. Ha sido inevitable recordar al Conde Contar (en México) o al Conde Draco (España) cuando nos enseñaba a contar a través de los truenos de una noche tormentosa en su castillo, con las hormigas que se robaban todo lo que había llevado para su pic-nic, con las notas de su órgano o con los pisos que subía por el ascensor ;-)

Y ha sido una verdadera maravilla descubrir este vals. Y no he dudado ni un minuto en colgarlo aquí ;-)




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13 octubre 2010

Un convicto en su bibloteca




Dicen que fue un niño brillante pero que prefirió el lado salvaje desde el principio. Pasó 40 años entre rejas antes de sentarse ante su máquina de escribir y dejar que las frases que había estado montando y desmontando en su cabeza saltaran de una vez por todas al papel. Su osadía le convirtió en el escritor favorito de James Ellroy y en secundario (años más tarde) de la brillante ópera prima de Quentin Tarantino: Reservoir Dogs. Edward Bunker (Los Ángeles, 1933-2005) es a la figura del criminal lo que Dashiell Hammett fue a la del detective privado: el tipo que vivió para contarlo.

Ausente en las librerías españolas hasta hace un año, cuando Sajalín Editores rescató primero su debut, la enorme No hay bestia tan feroz, y más tarde, ese mismo año, su última novela, 'Stark', Bunker es, sin duda, uno de los grandes del género, en especial, para los amantes de su lado más crudo, el policial callejero norteamericano (sus novelas, de hecho, pueden leerse como manuales de un superviviente en los bajos fondos de Los Ángeles). Su definitivo aterrizaje en las librería españolas era pues una deuda pendiente, que Sajalín va saldando por entregas. Ahora es el turno de 'Perro come perro', su cuarta novela, publicada originalmente en 1995, tres años después de que Tarantino convirtiera a Bunker en el Señor Azul.

'Perro come perro' arranca cuando Troy Cameron, criminal respetado en los bajos fondos de Los Ángeles, embarca a dos viejos camaradas del reformatorio en un golpe de los que prometen hacer historia. Se trata de Gerald McCain, apodado 'Mad Dog' por su conducta demente y violenta en extremo, y de Charles Diesel Carson, un grandullón que no acaba de entender al atormentado e imprevisible 'Mad Dog'. En realidad, se odian, pero a su vez, adoran a Troy, el chico se hizo respetar en el reformatorio y es un ídolo para los dos. Así que el plan es casi perfecto.

"Es su novela más salvaje", afirma Daniel Osca, su editor en España, que decidió rescatar a Bunker tras pasar un año en Italia y descubrir que allí era todo un fenómeno. "Sus libros se reeditan cada año, es un clásico", dice. La intención de Sajalín es completar una suerte de Biblioteca Bunker, a título por año. "Para 2011 estamos preparando 'Animal factory', uno de sus libros más conocidos", cuenta. Uno de los más conocidos porque tiene adaptación cinematográfica reciente. Se estrenó en el año 2000 y la protagonizaba Steve Buscemi, otro de sus 'fans'. Bunker tenía un pequeño papel y trabajó en el guión.

Casi agotada la quinta edición de 'No hay bestia tan feroz' y prácticamente en las últimas la segunda de 'Stark', Edward Bunker es, sin duda, el autor más vendido del pequeño sello barcelonés, que inició hace un año y justamente con el debut de Bunker, su andadura. "Nos ha dado mucha fuerza desde el principio y confiamos mucho en todo lo que publicamos suyo", dice el editor, que espera poder rescatar sus relatos póstumos y otra novela autobiográfica "que se centra sobre todo en su infancia".

Una infancia terrible. Sus padres, alcohólicos, se separaron cuando él tenía cinco años y el chico acabó en una casa de acogida, de la que no tardó en escaparse, iniciando su larga carrera como ladrón de bancos, narcotraficante y falsificador. Sus novelas, reconstrucción de todo lo vivido a puñetazos literarios, son la mejor manera de aproximarse a los bajos fondos de Los Ángeles sin recibir ni un rasguño. Aunque si hacemos caso a lo que dijo James Ellroy quizá no estemos del todo a salvo: "Desconfiad, no saldréis indemnes de vuestro encuentro con Edward Bunker". Será cuestión de comprobarlo. Una vez más.


Laura Fernández
El Mundo
11 de octubre de 2010



* Pinchar aquí para ver la escena de los nombres en Reservoir Dogs ;-)

11 octubre 2010

Trick or Treat?



Contrario a lo que pueda parecer, Happy Demon no es una copia de Eddie Monster ;-) Por alguna extraña circunstancia que ni yo misma puedo explicar, me negué en redondo a convertirlo en un little black angel, hahaha, vamos, ni siquiera en una criaturita de la noche a quien se le impusieron gustos tétricos y siniestros desde la cuna. Para empezar, su padre tiene de gótico lo que yo tengo de austríaca ;-) Así que, si a Happy Demon le gusta Jack Skellington (y pasó una larga temporada en que sólo quería ver Nightmare Before Christmas pero porque él mismo lo pedía), las calaveras (modalidad pirata o esqueleto rumbero, hahaha), los bichos y ya no se extraña de ver a la peña vestida de negro, porque para empezar su propia madre lo viste en toda ocasión y momento, que no se diga que es por influencia de su progenitora ;-) Esos son sus gustos y ruego a los dioses porque los conserve. Nada detestaría más que al cabo de los años terminara siendo un repípí relamido (fresa) :P

Así que, para reforzar todo esto, procuro llevarlo por el buen camino, hahaha, y proporcionarle cosas para su edad pero enfatizando el lado oscuro (que no el de la fuerza, por mucho que Darth Vader vaya de negro, hahaha) y justo esta mañana, en mi paseo casi diario por el supermercado Mercadona, he encontrado algo que me ha emocionado hasta la médula, hahaha: una cajita de golosinas con temática de Halloween!!! Qué cosa más rara, me dije, con lo mucho que está costando que todo el festejo de mi fiesta favorita del año vaya arraigándose en este rincón de Europa :P A lo largo de estos siete años que tengo viviendo aquí, apenas he visto pequeñas manifestaciones (sobre todo en los comercios y en las pastelerías) de celebrar Halloween ya sea adornando el escaparate (hace dos años que me sorprendió el de una panadería cercana a casa porque si bien no echaron la casa por la ventana, se lo currando con las telarañas de algodón, las calabazas y varias cositas más) o poniendo a la venta golosinas "temáticas". Por lo tanto, se comprenderá mi sorpresa al ver que Mercadona está descubriendo que esto del Halloween es un buen momento para vender chocolatinas (hace un par de años que empezaron a vender bolsitas de chocolatinas de forma redonda envueltas en papel metálico y que por supuesto, semejan ser pequeñas calabacitas) y ahora, se lanzan en grande, hahaha, tuneando como aquel que dice, la cajita de golosinas que desde hace poco más de un año venden por el módico precio de 1 euro.

Y como no he podido evitarlo, he hecho algunas fotos:













¿A qué mola la cajita? Y si bien es una buena señal de que poco a poco Halloween va entrando en las casas españolas (algunos dicen que todo es influencia de las pelis gringas, hahaha) creo que nunca se llegará a los niveles de mi tierra donde hasta en una pastelería (ojo, sin ser octubre ni noviembre) se "atreven" a ofrecer ratoncitos de chocolate con colitas que son los rabitos de las cerezas, que por supuesto, van dentro de lo que sería la barriga del ratoncito tan mono él ;-)


01 octubre 2010

Oh, Octubre


Pues eso, gentiles lectores, que hoy comenzamos uno de mis meses favoritos del año ;-) Y luego de varios viernes sin dar "señales de vida", hoy vuelvo a publicar una entrada que contiene videos, pero no precisamente musicales.

Permitan que me explique: antes que nada, sean conscientes de que eso de tener un hijo con cinco años y medio, dentro de toda la cantidad inconmesurable de cosas a las que se enfrenta una madre, debe tener el talante suficiente para tragarse todo lo habido y por haber en cuanto a canales de tele temáticos-infantiles :P Hay ocasiones en que me niego en redondo a que Happy Demon vea algunos programas ya sea porque son demasiado "educativos" como algunos de Disney Channel (sobre todo en su programación para México) y tratan a los niños como si fuesen tontos perdidos con adultos cero graciosos y situaciones que considero poco atrayentes para los chiquillos (¿dónde ha quedado el ritmo y las ideas divertidas pero educativas tipo Sesame Street, que te enseñaban a contar con los truenos bajo la batuta de Countula, Conde Contar en México y Conde Draco en este lado del mundo?) y otros de plano, porque son para nenes muy pequeñitos y yo me siento una subnormal profunda cuando intento encontrarles sentido "lógico" como aquellos que han salido de la misma factoría de los Teletubbies y se engloban en el programa titulado El jardín de los sueños :P

Por lo general, el visionado de canales de Happy Demon va de Nickelodeon a Cartoon Network, pasando por algunas cosas de Disney Channel y por programas puntuales de Clan TVE. Y no me da vergüenza alguna decir que hay cosas que me encantan y que soy capaz de enumerar todo lo bueno que pueden tener. Pero hay ocasiones en que he descubierto pequeñas grandes maravillas como esa serie de capítulos dedicados a los vampiros que emitieron en la serie Los Magos de Waverly Place (prefiero la traducción que se le ha dado al título en este lado del mundo que la de México donde de magos pasan directamente a hechiceros :P). El año pasado, en la programación de Disney Channel titulada Magoctubre estrenaron doblados al castellano, los cuatro episodios donde Justin se enamora de una vampira cuyos padres son de la "vieja escuela" pero ella es mucho más acorde a los tiempos que corren, hahaha, a fin de cuentas, es una adolescente ;-) Perooooo, nada qué ver con los babosetes de Corpúsculo, puagh!

Y ahí estuve, sintonizando todos los lunes de octubre el especial de Magos contra Vampiros y debo confesar que hasta me divertí no sólo por la temática sino por la familia Russo cuyo padre es quien ha heredado las virtudes mágicas a sus tres hijos que antes de llegar a los dieciocho años, deben someterse a varios exámenes para que los "altos mandos" decidan quién de ellos conservará su lado mágico durante toda su vida.

Ojo al magnífico look -en todas y cada una de las escenas donde aparece- de Cindy Van Heusen (Anne Ramsay), la madre-vampira, jejeje ;-)






Primer episodio dividido en cuatro partes:

Primera parte

Segunda parte

Tercera parte

Cuarta parte



Segundo episodio divido en tres partes:

Primera parte

Segunda parte

Tercera parte



Tercer episodio dividido en tres partes:

Primera parte

Segunda parte

Tercera parte



Cuarto y último episodio dividido en cuatro partes:

Primera parte

Segunda parte

Tercera parte

Cuarta parte

26 septiembre 2010

True Blood enseña los colmillos





He tenido mis problemas con True Blood. Después de que se diluyera la novedad de los primeros capítulos -que proponían una lectura contemporánea realmente imaginativa en torno a los mitos del vampirismo-, estuve a punto de abandonar la serie al final de su decepcionante segunda temporada, pues parecía que no podía dar más de sí, que Alan Ball, el creador de la impagable A dos metros bajo tierra, había entrado en estado de inercia y conformismo creativo una vez que el éxito de audiencia estaba asegurado. La segunda temporada era ambiciosa, ampliaba el radar de su radiografía social al tratar el fenómeno de las sectas y los fundamentalismos religiosos, pero todo se trazaba con brocha gorda, no había lugar para la emoción (no a los niveles de A dos metros...), y el bloque argumental relacionado con la hedonista Maryann, trasunto contemporáneo de una ménade griega, nunca cuajó del todo. Además, el artificio de los capítulos iba en aumento con soluciones postizas, personajes intrascendentes y una estética plastificada que convertía la serie en una especie de parque temático donde se confundían las mitologías más nobles con las más bastardas. Y todo sin que el característico humor macabro de Ball -que ha elaborado todo un discurso sobre la (in)mortalidad en su obra televisiva- saliera a relucir.

Aparte del gusto torcido de las audiencias, al éxito de True Blood habían contribuido dos hechos determinantes, ambos de carácter morboso: el tratamiento exhibicionista del sexo (la serie se atrevió a romper unos cuantos tabúes de la América puritana) y el hecho de que los dos protagonistas, Anna Paquin y Stephen Moyer, hicieran extensible de la ficción a la vida real su condición de amantes enfebrecidos.

En la tercera temporada (que se emite ahora en Canal +, pero que ya terminó hace unas semanas en Estados Unidos), True Blood alcanzó el techo de las series más populares y tomó la forma de un fenómeno mediático que escapaba del ámbito de la ficción televisiva cuando Paquin y Moyer contrajeron matrimonio. Todo aderezado con la confesa bisexualidad de Anna Paquin. La portada de la revista Rolling Stone con los tres protagonistas posando desnudos y ensangrentados ha sido la guinda del pastel. Siempre me siento dividido entre el repudio y la admiración frente a jugadas de marketing tan genuinamente americanas como ésta, y siempre me sorprende el infantilismo crónico que delatan, pues están basadas en la generación del escándalo en torno a algo que dejó de ser escandaloso hace mucho tiempo: el sexo, la homosexualidad, la violencia... Pero de eso, precisamente, trata True Blood, de prejuicios. El escándalo no existiría sin ellos. Así que todas estas maniobras promocionales también hablan en favor de la inteligencia de los publicistas de la HBO a la hora de asociar no sólo la imagen, sino el espíritu y la filosofía de la serie, a su protagonista Sookie Stockhause / Anna Paquin, convertida en la vecina de al lado de América, mitad ángel (o hada), mitad demonio.

No me arrepiento en todo caso de haber sido fiel a Alan Ball. La tercera temporada ofrece suficientes motivos como para recuperar la confianza en True Blood. Por un lado, los personajes han ido creciendo en complejidad y se ha dejado ver una mayor dosis de ironía, como si la serie hubiera asumido plenamente su condición de "fast food" televisiva (algo que la diferencia de A dos metros...) sin renunciar al mismo tiempo a ofrecerse como comentario político de su entorno. Frente al tono enloquecido del segundo año, ahora se ha impuesto una imaginación no menos desatada, pero mucho más pendiente de los detalles y de la generación de intriga inteligente. True Blood es lo que es, un producto de radical entretenimiento lleno de sangre y oscuridad, pero también es un espejo deformado de una civilización empeñada en aniquilarse a sí misma debido a sus diferencias. La voz de la conciencia la proporciona el vampiro Godric (Allan Hyde), mensajero de paz y armonía entre vampiros y humanos.

Una de las líneas más interesantes de True Blood es cómo va ampliando el rango de figuras de la mitología fantástica, manteniendo el suspense sobre la naturaleza no humana de los personajes, algo que afectará a la misma Sookie en esta tercera temporada. Un factor determinante ha sido la introducción de un nuevo y gran personaje, el vampiro-villano Russell Edginton (extraordinario Denis O'Hare), y la atención prestada a ciertos secundarios, cuyos comportamientos bizarros recuerdan en ocasiones a esos personajes que poblaban Twin Peaks. Hay más de un homenaje a la serie de David Lynch en True Blood. Algunos de estos personajes satélite han adquirido una relevancia que trasciende los límites narrativos de la serie, como el de Jessica, la pelirroja "bebé-vampiro" cuya vida, como si fuera una ficción paralela a la serie, puede seguirse a través de su propio video-blog. Más promoción (de la buena) para una serie que parecía muerta pero que ha enseñado los colmillos.


Carlos Reviriego
elcultural.es
El Mundo
23 de septiembre de 2010

25 septiembre 2010

El intelectual adúltero y la fiel amante miope

Estatua de Diderot en el Boulevard St. Germain, París


Ella era una chica lista, con gafas, solterona, una especie de Julieta que hubiera leído a Shakespeare y a Dante, pero que no se atreviera a plantarle cara a su madre, ni siquiera después de haber cumplido los 40. Él era un escritor casado, coautor de la primera enciclopedia de la historia, figura clave de la Ilustración, padre de una hija, Angelique, fruto de su extraño matrimonio con una costurera ultracatólica a la que no tardaría en abandonar.

Él, Denis Diderot y ella, Louise-Henriette Volland, rebautizada por su amante Sophie, se conocieron en 1755 y se prometieron amor (epistolar) eterno poco después, cuando iniciaron la correspondencia que algunos consideran "la obra maestra de la literatura amorosa" y que se mantuvo hasta la muerte del escritor, en 1784.

Inéditas hasta ahora en español, las cartas que Diderot, el hombre que tardó 41 años en encontrar a su alma gemela (Louis-Henriette reconvertida en Sophie), acaban de aterrizar en las librerías (la editorial responsable: Acantilado) en su edición más completa (la de Laurent Versini), publicada originalmente en 1997. Edición de unas cartas que pueden leerse como una suerte de diario amoroso pero también cotidiano del filósofo, que no sólo da consejos financieros a su fiel amante miope (la previene contra las estafas de su cuñado, Vallet de Salignac) sino también ensaya hipótesis de su materialismo y desvela el secreto de la creación literaria, dando rienda suelta a sus capacidades narrativas en sus relatos de cosas que ha visto y que convierte en pequeños cuentos.

'Temo ir a veros; pero tendré que hacerlo'

No están todas, sin embargo. Porque las cartas que intercambiaron los primeros cuatro años fueron religiosamente destruidas por la madre de Sophie, que quiso mantener a su hija a salvo de los hombres durante toda su vida (ella fue madre soltera y no quiso que Sophie corriera la misma suerte, de ahí su asfixiante autoritarismo). Así que la recopilación arranca con la carta que Diderot escribió el 10 de mayo de 1759.

Era viernes. Y Diderot no estaba de un humor especialmente bueno. "Veo el futuro muy negro", le confiesa. "Vuestra madre tiene el alma sellada por los siete sellos del Apocalipsis", dice. "Pero me consuelo y vivo de la certeza de que nada podrá separar nuestras dos almas", añade. Y aún más: "Temo ir a veros; pero tendré que hacerlo". Fue, por supuesto, y tuvo su cita, junto a la 'mesita verde', una "escena ritual" (mencionada aún el 22 de noviembre de 1768, 13 años después de iniciarse su relación).

Leídas con el morbo del que espera la próxima cita (y el próximo encuentro con la madre maldita) o como apuntes de la vida (y obra, sobre todo, obra, pues pueden leerse como una especie de 'making off' de toda su producción literaria y filósofica), estas 'Cartas a Sophie Volland' resultan imprescindibles para componer la figura del autor de Jacques el fatalista. Desde cómo redactaba cada nueva entrada en la Enciclopedia hasta qué prefería cuando se sentaba a la mesa hambriento ("dos huevos frescos y un pichón"), reconstruyendo, vía desahogo amoroso, tanto el microcosmos intelectual de la segunda mitad del siglo XVIII como los usos y costumbres de una época.


Laura Fernández
El Mundo
12 de septiembre de 2010