10 julio 2008

50 años de caramelo con palo

Recuerdo que cuando era niña, en la época de Navidad, ponían a la venta aquella bota de plástico transparente (semejando un calcetín clásico de los que se cuelgan en las chimeneas) de la marca Tutsi Pop que llevaba las famosas paletas (piruletas, en este lado del mundo) del mismo nombre que tienen sabor a cereza con centro de chicle y los chiclosos muchas veces casi incomibles, hahaha, que entre los sabores tenían uno de chocolate que me gustaba mucho. Aunque, ahora que recuerdo, la Tutsi Pop también tenía sabores a limón, naranja, chocolate y alguno otro que se me escapa pero sin chicle.

Cuando se puso de moda la serie de tv Kojak en aquel México de los años 70, recuerdo también un anuncio especial para tele que se hizo el gran Telly Savalas para la marca Tutsi Pop, lo que yo creo que aumentó las ventas del caramelo, sin duda. Sobra decir, que desde siempre, ha sido una de mis chucherías preferidas y hace cosa de un par de años, le pedí a mi padre que me trajera una mega-bolsa con puras Tutsi Pop pues extrañaba su sabor y el hecho de que te duran un montón, que ya casi es una leyenda urbana eso de tratar de investigar cuántas chupadas debes dar para llegar al chicle, hahaha.

Hasta que empezé a vivir en este lado del mundo, me enteré que el caramelo con palo es una invención española y justo estos días está cumpliendo sus primeros cincuenta años en el mercado. Según las estadísticas, 18 millones de unidades diarias se colocan en el mundo del invento de Enric Bernat con el logo diseñado, por increíble que parezca, por el mismísimo Salvador Dalí.

Por cierto, los Chupa-Chups le encantan a Happy Demon, sobre todo los de sabor fresa-nata :)



50 años de caramelo con palo

Nació hace cincuenta años como una ingeniosa y práctica solución para evitar que los peques se pringaran las manitas de caramelo. Medio siglo después, el Chupa-Chups -chupachús para sus adeptos españoles- se ha convertido en un fenómeno global. Un éxito empresarial y comercial que ha sabido imponer su magistral sencillez y sobrevivir en medio de la sofisticación y la tecnificación de las golosinas. Su creador, Enric Bernat, inventó en 1958 el archifamoso caramelo del palito, del que cada día salen al mercado mundial 18 millones de unidades en casi 160 países.

El primer fabricante del universal caramelo del palito fue Granja Asturias S.A. Desde 2006, la marca es propiedad de una multinacional italo-holandesa que los fabrica en más de 127 sabores.

Par algunos el Chupa-Chups es, junto a la fregona, el gran invento español del siglo XX. La sencillez es el secreto de su éxito, desde que nació como un caramelo moderno e innovador, hasta su consolidación como un icono pop del siglo XX que denomina a todos los caramelos de las mismas características. La marca se ha comercializado en más de 150 países y su fórmula de expansión se estudia en escuelas de negocios y marketing.

Si se colocaran uno tras otro todos los Chupa-Chups producidos en estas cinco décadas, habría suficientes para dar la vuelta a la tierra casi 20 veces. Incorporar un palo a una bola de caramelo fue crucial para que las madres no se negaran a comprar dulces a sus hijos.

Crear un gran imperio
El secreto de su éxito se debe a la visión comercial de su creador, Enric Bernat Fontlladosa (1923-2003) que pretendió, desde el principio de su negocio, crear un imperio de las dimensiones de Coca-Cola. Sin llegar a tanto, el caramelo del palito ha hecho historia por ser la primera golosina que ha orbitado en el espacio, ya que en 1995 los astronautas de la estación MIR lo degustaron.

A su fama mundial han contribuido actores, deportistas, políticos, cantantes, modelos y astronautas: personajes de ficción como el detective Kojak (Telly Savalas), y reales como Johan Cruyff, Rivaldo, Madonna, Harrison Ford, Giorgio Armani, Mariah Carey o las Spice Girls, que aparecieron en público disfrutando de sus múltiples sabores.

Bernat llamó Gol, por su forma de balón, al primer caramelo que creó. Pronto cambió el nombre por Chups, ya que una agencia de publicidad se lo recomendó para facilitar su llegada y aceptación en mercados internacionales. Fue el público quien añadió lo de chupa tomándolo de la canción promocional. Para dar el giro internacional a la empresa, Bernat encargó un nuevo logo a Dalí en 1970; una margarita amarilla de tipografía moderna y transgresora para la época.

Un Chupa-Chups no es otra cosa que una esfera de caramelo elaborada a base de azúcar, agua y glucosa, que se calienta hasta que se evapora el agua, y a la que más tarde se le añade el ácido y el aroma según el sabor. Es decir, la base del Chupa-Chups es común a cualquier caramelo; con aroma y colorante distinto.

Una vez que la masa está formada tiene lugar el proceso de homogeneización e introducción en los moldes. Finalmente se inyecta el palillo, se enfría y se envuelve en su característico celofán. Un paso crucial este último, dada la importancia del aspecto visual para la venta del producto. Una golosina de colores atractivos y llamativos siempre despierta el apetito, en especial si se expone cerca de la caja de los comercios.

La distribución comenzó en España de los sesenta en aquellos Seat 600 con el logo de la marca que llegaban a los más remotos puntos.

Su consumo, que dura unos 10 minutos, se ha relacionado con una estética determinada o con una manera de combatir la ansiedad, las ganas de fumar, evitar picar entre horas.


Miguel Lorenci
Diario Las Provincias
30 de junio de 2008

2 comentarios:

Korkuss dijo...

COn todo y chiclocentro!!!

MacVamp dijo...

Jejeje ;-)